Me autoplanteé un maifiesto que decía:
Sí a las cerámicas tradicionales.
Sí a los suelos de barro y arquitectura humilde y tradicional.
Sí a los interiores cálidos y sin condescendencias a la moda.
Sí a los matriales artesanales.
Sí a la autenticidad, a los espacios relajados, envolventes y serenos.
Adiós a metacrilatos, aluminios, proyectos de inflamación del ego arquitectónico!
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