A enseñarnos sobre nuestra propia naturaleza, y colmarnos de fuerza y energía.
El amor, que hostiga a los hombres y siembra tempestades
cuando no somos dignos de su presencia, y manipulamos su sentido sagrado
según nuestra propia conveniencia, o, aún más, según nuestros miedos
y nuestras aflicciones más secretas!
El Amor, que entrega sus presentes esenciales a los que defienden su causa
y castiga con su superficialidad a los que temen entregar su alma
a la única causa de la vida.
El Amor, único e irrepetible, mil caras de un mismo Imperio:
en forma de hermano, de madre, de amante, de esposa, de hijo, o de uno mismo...
en forma de poesía, de arte, de brutalidad, incluso asesinato...
se muestra esquivo a los cobardes, y espléndido a los guerreros.
El Amor ha llamado a las puertas de una casa amiga.
Que los Dioses os protejan, ya que os han entregado su más alto presente.
















